Neumonía
Cuidados post-hospitalización de neumonía: vigilancia respiratoria, infusión IV y apoyo en la recuperación.

30+
Enfermeros titulados verificados
< 60min
Llegada en menos de 60 min
24/7
Disponible 24/7
22
barrios cubiertos
Comprender la enfermedad
La neumonía sigue siendo una causa importante de hospitalización en Marrakech, especialmente en personas mayores, pacientes inmunodeprimidos y niños pequeños. Tras la fase aguda hospitalaria, el regreso a casa suele requerir la continuación de una antibioterapia intravenosa, oxigenoterapia y una vigilancia estrecha de las constantes. Nuestros enfermeros titulados intervienen a domicilio para administrar las perfusiones prescritas, vigilar la temperatura, la saturación de oxígeno y la frecuencia respiratoria, y detectar precozmente cualquier signo de recaída. Esta atención a domicilio reduce la duración de la hospitalización, el riesgo de infecciones nosocomiales y el coste global del tratamiento.
Nuestros servicios para esta patología
Servicios de enfermería a domicilio adaptados a su situación médica.
¿Por qué la atención domiciliaria para Neumonía
Una neumonía mal controlada tras el alta hospitalaria puede complicarse con pleuresía, absceso pulmonar o sepsis, y requerir un reingreso.
Antibioterapia IV a domicilio
Perfusión de antibióticos según el protocolo hospitalario, vigilancia del ritmo de goteo y de las reacciones, y cambio de catéter si es necesario.
Oxigenoterapia
Instalación y vigilancia del concentrador de oxígeno, con ajuste del flujo según la saturación.
Vigilancia de las constantes
Toma de temperatura, SpO2, frecuencia respiratoria y auscultación en cada visita, con aviso al médico ante cualquier anomalía.
Fisioterapia respiratoria
Ejercicios de drenaje bronquial y de ventilación dirigida para acelerar la recuperación pulmonar.
Preguntas frecuentes
Por lo general, de 2 a 3 visitas según el protocolo antibiótico: una por la mañana para la perfusión, una por la tarde para las constantes y una visita intermedia si es necesario.
Sí, suministramos e instalamos el concentrador, formamos al paciente y a su entorno, y vigilamos el flujo en cada visita.
El enfermero le orientará de inmediato si la saturación baja del 90 %, si la fiebre supera los 39,5 °C a pesar del tratamiento, o si el estado de conciencia se deteriora.